lunes, 13 de octubre de 2008

No sirvo como enfermera

Ayer me pasé el día con Peluchito. El pobre estaba malo, con fiebre y vomitando. Tenemos la sospecha de que cogió frío, ya que por la noche nos cayó el diluvio universal y él en un acto de caballería se quitó la chaqueta para que la usaramos de chubasquero.

Así que, se pasó el día en cama. Yo lo único que podía hacer era hacerle compañía, pero soy un culo de mal asiento y naturalmente estar quieta a su lado es algo que no llevo bien (yo lo intenté, pero no aguanté ni 5 minutos)

Lo primero que hice fue llevarle una manzanilla que le había preparado su madre. Y como buena enfermera, le insistí para que se la tomase entera. Primero, no lo conseguí y segundo, Peluchito tuvo que salir corriendo al baño por que su estómago no lo soportó.

Después de esto(para no molestarle más), cogí su Psp, y como yo para consolas y derivados soy una completa inútil, tuve que pedirle que me la encendiera (ups) y que me pusiera el único juego que soy capaz de jugar: un emulador (creo que se dice así) del Super Mario Bros 3.

Le quité el sonido y me puse a jugar. Ahí podría haberle dejado descansar mientras yo jugaba, pero como ya he dicho antes, para las consolas no soy mala, soy un paquete (palabras de Peluchito, que como es poco cotilla, asomaba el ojo cada dos por tres para ver que tal iba y para reírse de mis errores ¬¬) y no dejaba de exclamar cosas como: <>, <<¡Joder!>>, <<¡¡Seré imbécil!>>.

La imagen era la siguiente: Peluchito abrazado a mi agonizando en la cama y yo sentada jugando con el cacharrito. Y todabía me decía que le cuidaba bien... y sin tono sarcástico...ángelito...

Después de un rato (y miles de intentos para pasarme una pantalla con las inevitables ganas de estampar contra la pared la consola) dejé de jugar y me tumbé con Peluchito a mimarle un poco. Me quedé sopa. Me desperté casi a las 8 de la tarde, por lo que esta noche me ha costado dios y ayuda pegar ojo, por lo que esta mañana en el atascazo que me he comido para ir a trabajar he deseado que Cochecito tuviese vida propia para poder dormir mientras ibamos al curre (creo que es lo único que echo de menos del tren y del autobús).

Así que, Sopita Seca ha llegado a las siguientes conclusiones:

- Como el título de la entrada, Sopita Seca no sirve para enfermera.
- Está desarrollando una extraña y frustrante adicción a los videojuegos (solo sabe jugar a uno y encima mal...)
-El día que Sopita Seca se decida a traer un churumbel al mundo, será el padre quien lo cuide cuando se ponga malito...si no, pobre nene.

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